miércoles, 7 de septiembre de 2011

Enfermedad periodontal en fumadores.


Es una enfermedad crónica y progresiva que ocasiona la pérdida de los dientes.  Se caracteriza por una inflamación de la encía que destruye el soporte circundante de los dientes hasta caerse.

Dependiendo de su grado de afectación se denomina gingivitis, cuando el proceso inflamatorio solamente afecta al periodonto superficial (la encía) y no están afectados los tejidos que sujetan el diente. Cuando el proceso inflamatorio afecta a los tejidos periodontales profundos, se produce destrucción del hueso y ligamento que soportan y sujetan los dientes. Este grado de afectación se conoce como periodontitis.

La placa bacteriana y el sarro son los principales detonantes de las enfermedades periodentales crónicas. La encía recibe menos sangre y oxígeno, al mismo tiempo que disminuyen los mecanismos de defensa frente a las bacterias de la placa bacteriana, que se vuelven más agresivas y destruyen de manera más activa los tejidos que sostienen los dientes.

Los estudios sobre población indican que los fumadores, y especialmente de grandes cantidades, tienen una clara tendencia a la enfermedad periodontal.

Esto se explica por el efecto local de los productos derivados de la combustión del tabaco y el efecto general desencadenado por los productos tóxicos del tabaco sobre el organismo. La encía recibe un menor aporte sanguíneo y de oxígeno a la vez que disminuyen sus mecanismos defensivos contra las bacterias de la placa bacteriana. Esto justifica que estas bacterias dañinas produzcan una mayor destrucción del conjunto de elementos de sujeción del diente.

También el tabaquismo posee una acción sobre la salivación, la cual se ve aumentada, favoreciendo la mineralización de la placa bacteriana y por ende la formación de sarro.
Los adolescentes fumadores están expuestos a un riesgo tres veces superior a lo normal de desarrollar una enfermedad periodontal al alcanzar la edad adulta.

Los factores de higiene oral eran considerados como responsables directos de la incidencia y de la gravedad de las enfermedades periodontales en los fumadores. Actualmente se ha comprobado que el tabaquismo es un factor independiente y directo que acelera la pérdida ósea alrededor de los dientes por cuatro mecanismos:

1.- La nicotina produce una vasoconstricción de la microcirculación gingival. Y como consecuencia se reduce el aporte de oxígeno, de células y de sustancias quimiotácticas en relación con la respuesta inflamatoria gingival.

2.- El humo del tabaco provoca una disminución de la inmunidad celular y humoral, en particular de la actividad quimiotáctica y fagocitaria de los leucocitos.

3.- El humo del tabaco debilita el potencial de óxido reducción del ecosistema bucal favoreciendo la proliferación de las bacterias de la placa bacteriana.

4.- La nicotina es el origen de problemas en el metabolismo de la síntesis del colágeno, de la secreción proteica y de la reproducción de los fibroblastos.


Uso del hilo dental.


El uso correcto del hilo dental elimina la placa y las partículas de comida de lugares que el cepillo dental no puede alcanzar fácilmente: debajo de la encía y entre los dientes. Como la acumulación de placa puede provocar caries y enfermedades de las encías, se recomienda el uso diario de hilo dental.

Aproveche las ventajas del uso de hilo dental y adopte la siguiente técnica:

Tomando unos  45 cm de hilo dental, enrolle la mayor parte del mismo alrededor del dedo anular, dejando 3 o 5 cm de hilo para trabajar.

Sostenga el hilo dental tirante entre los dedos pulgares e índices, y deslícelo suavemente hacia arriba y hacia abajo entre los dientes.
 
Curve el hilo dental suavemente alrededor de la base de cada diente, asegurándose de que pase por debajo de la encía. Nunca golpee ni fuerce el hilo, ya que puede cortar o lastimar el delicado tejido gingival

Utilice secciones de hilo limpio a medida que avanza de diente en diente.
 
Para extraer el hilo, utilice el mismo movimiento hacia atrás y hacia adelante, sacándolo hacia arriba y alejándolo de los dientes 
 

¿Qué tipo de hilo dental debo utilizar?  

Existen dos tipos de hilo dental:

Hilo dental de nylon (o multifilamento)  y  Hilo dental PTFE (o monofilamento)

El hilo dental de nylon puede estar o no encerado, y existen una gran variedad de sabores. Puesto que este tipo de hilo dental está compuesto por muchas hebras de nylon, a veces se desgarra o deshilacha, especialmente entre los dientes con puntos de contacto apretados. Si bien es más caro, el hilo dental de un solo filamento (PTFE) se desliza fácilmente entre los dientes, incluso entre aquéllos con espacios reducidos, y generalmente no se deshilacha. Si los utiliza correctamente, ambos tipos de hilo dental son excelentes para eliminar la placa y los restos alimenticios.


Utilice unos 45 cm de hilo dental, dejando 3 ó 5 cm para trabajar.


Siga suavemente las curvas de sus dientes.


Asegúrese de limpiar debajo de la encía, pero evite golpear el hilo contra la misma.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Vivir con aparatos de ortodoncia.


Los aparatos de ortodoncia actúan como imanes que atraen a los alimentos, así que necesitarás mantener tu dentadura especialmente limpia mientras los utilices. Deberás cepillar tus dientes después de cada comida y tener especial cuidado al eliminar cualquier resto de alimento que se haya quedado atrapado en tus aparatos. Tu ortodoncista puede facilitarte un hilo dental especial para tu higiene oral, para que puedas utilizarlo dentro y alrededor de tus aparatos de ortodoncia. Cuando tu ortodoncista te cambie los alambres de tus aparatos, pregúntale si puedes utilizar tu hilo dental rápidamente en ese momento (será mucho más sencillo limpiar tu dentadura sin los alambres). 

Mientras tengas aparatos de ortodoncia no tendrás que seguir una dieta especial, pero querrás eliminar algunos alimentos que pueden ser problemáticos para estos aparatos. Evita las palomitas de maíz, los caramelos duros o pegajosos, y especialmente el chicle. Los refrescos azucarados y los jugos de fruta también pueden ocasionarte problemas porque el azúcar puede permanecer en tu dentadura y ocasionar caries. Puedes beber estas bebidas pero asegúrate de que te cepillas los dientes después de beberlas. 

Debido a que los aparatos de ortodoncia ejercen presión sobre tu dentadura, puede que te sientas incómodo de vez en cuando, especialmente después de que el ortodoncista realice los ajustes. Si sientes dolor, pídele a tu mamá o a tu papá que te den un calmante para el dolor.

Si alguna vez tienes un alambre o pieza suelta en tus aparatos de ortodoncia, o si uno de los alambres te pincha, debes visitar a tu ortodoncista inmediatamente para que arregle el problema. Si tu ortodoncista no puede encontrar el problema, puede que él o ella te faciliten un poco de cera blanda para poner sobre el área que te molesta. De esta forma, la pieza que te molesta no rozará contra tu boca. 

Los aparatos de ortodoncia pueden ser un inconveniente, pero muchos niños los utilizan y definitivamente vale la pena el sacrificio. ¿Cuándo te darás cuenta de que esto es cierto? ¡El día en que te quiten los aparatos de ortodoncia y puedas ver tu nueva y mejorada dentadura!

Cómo funcionan los aparatos de ortodoncia.


Los aparatos de ortodoncia enderezan los dientes ejerciendo presión constante sobre éstos y manteniéndolos en una posición fija durante cierto período de tiempo. La mayoría de los niños necesitan aparatos de ortodoncia regulares hechos a base de alambres y bandas de goma que corrigen la dentadura ejerciendo presión sobre ésta. Los alambres de los aparatos de ortodoncia ayudan a mover los dientes mientras que las bandas de goma ayudan a corregir el alineamiento y la forma en la que tus dientes están alineados. 

Si tu dentadura necesita ayuda adicional, puede que necesites usar un aparato que conecte alambres desde tu cabeza o cuello con tus dientes. Si tienes que utilizar uno de estos aparatos ¡no tengas miedo!, probablemente sólo tendrás que utilizarlos para dormir o cuando estés en tu casa durante la noche.

Cada persona necesita utilizar aparatos de ortodoncia durante un determinado período de tiempo, pero la mayoría de las personas los utilizan durante dos años. Una vez que te quiten estos aparatos, necesitarás cuidar de tu dentadura, bien sea utilizando un retenedor plástico, una pequeña pieza hecha de plástico firme con alambres de metal o una pequeña pieza de plástico en forma de protector de boca. Los retenedores se utilizan para garantizar que tu dentadura no volverá a su posición original. Tu retenedor estará especialmente moldeado para ajustarse a tu nueva y enderezada dentadura.  

Después de que obtengas tu retenedor, tu ortodoncista te dirá cuándo debes utilizarlo y durante cuánto tiempo, puede que tengas que utilizarlo día y noche durante dos años, puede que tengas que utilizarlo de noche durante seis meses o puede que tengas que utilizarlo alternando cada noche durante muchos años.  

La cantidad de tiempo de utilización dependerá de tu tipo de dentadura.

Antes de que se inventara la pasta de dientes.


Tenemos una gran suerte de saber tanto sobre cómo cuidarnos los dientes. Antiguamente, cuando la gente se hacía mayor, se le iban cayendo los dientes a trozos, lo que era muy doloroso. Para librarse del dolor de dientes, se los tenían que sacar. Al final, la gente aprendió que era importante lavarse los dientes, pero todavía no se había inventado la pasta de dientes. Mientras te lavas los dientes con tu pasta de dientes con sabor a menta fresca, piensa en las cosas que utilizaba antes la gente para lavarse los dientes: 

tiza o carbón en polvo
zumo de limón
ceniza (ya sabes, lo que queda tras un incendio)
una mezcla de tabaco y miel.

¡Qué asco!

No fue hasta hace unos 100 años que alguien inventó una especie de crema con sabor a menta para lavarse los dientes: la pasta de dientes. El tubo de pasta de dientes no tardaría mucho en inventarse, lo que permitió a la gente poner fácilmente la pasta en el cepillo de dientes. La conducta de la lavarse los dientes se popularizó durante la segunda guerra mundial. El ejército de EE.UU. daba cepillos y pasta de dientes a los soldados, y éstos se lavaban los dientes dos veces al día. En aquel entonces, los tubos de pasta de dientes se fabricaban con metal; los de hoy son de plástico blando ¡y mucho más fáciles de manipular!

 Hoy en día hay muchas pastas de dientes entre las que elegir, con multitud de colores y sabores, y hay marcas especialmente fabricadas para niños. Las personas que tienen los dientes bonitos anuncian pastas de dientes por televisión y en las revistas. A la hora de elegir una pasta de dientes, asegúrate de que contiene flúor. El flúor fortalece los dientes y los protege de las caries.

 Para lavarte los dientes, no necesitas mucha pasta: con un poco de pasta, del tamaño de un guisante, basta. No es una buena idea tragarse la pasta, de modo que asegúrate de enjuagarte bien la boca después de cepillarte los dientes y de escupir cuando hayas acabado.

Dieta sana, dientes sanos.


¿Sabías que la calidad de tu dieta influye también en tu salud oral? A pesar de que una mala alimentación no es causa directa de enfermedad periodontal (de las encías), algunos investigadores de la American Dental Association (ADA, por sus siglas en inglés) señalan que la falta de ciertos nutrientes, debida a una mala alimentación, podría debilitar a las defensas del cuerpo, de manera que no logren combatir las infecciones. 

Esto significa que una alimentación balanceada y saludable, que incluya alimentos de los diferentes grupos (cereales, vegetales, frutas, lácteos, carnes) es importante para mantener nuestro sistema inmunológico (defensas del cuerpo) fortalecido y listo para protegernos de infecciones. 

Por otra parte, los alimentos altos en azúcares simples, como los dulces, golosinas, postres, helados, pasteles, bebidas gaseosas regulares y jugos hacen que los dientes estén más propensos al “ataque” bacteriano, mejor conocido como caries dental. Después de las comidas, las bacterias que están en nuestra boca entran en contacto con los azúcares de los alimentos y producen ácidos, los cuales causan el deterioro progresivo de los dientes. 

La American Dental Association recomienda: 

1.- Cepilla tus dientes por lo menos dos veces al día, utilizando una pasta dental con fluoruro.

2.- Utiliza seda dental para remover la placa bacteriana entre los dientes y las encías.

3.- Visita a tu dentista periódicamente para hacerte chequeos generales, así como limpiezas dentales completas.

4.- Reemplaza tu cepillo de dientes cada tres o cuatro meses.

5.- Termina tu sesión de cepillado dental con un enjuague bucal antibacteriano, que además de brindarte protección adicional contra la caries, te dejará una rica sensación de aliento fresco. 

Finalmente, cuida tu dieta y los alimentos que eliges. Buscar refrigerios bajos en azúcares no sólo te ayudará a cuidar tu dentadura y tu salud oral, sino también a mejorar la calidad de tu alimentación y a controlar tu peso.

Recuerda que los dientes no pueden cuidarse por sí solos, ¡y son para toda la vida!

domingo, 4 de septiembre de 2011

La periodontitis puede transmitirse por besos en las parejas estables.


Según el miembro de la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA) Doctor David Herrera, un estudio demostró que la saliva podía transportar las bacterias causantes de la enfermedad y así una persona podía transmitir a su pareja la periodontitis por medio del beso.

La periodontitis o piorrea puede transmitirse por medio del beso entre las parejas estables, según se desprende del estudio "Infección periodontal en la pareja" de la doctora Birgitta von Troil-Lindén de la Universidad de Helsinki (Finlandia), presentado hoy en una rueda de prensa sobre enfermedades periodontales.

Según el miembro de la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA) doctor David Herrera, el estudio demostró que la saliva podía transportar las bacterias causantes de la enfermedad y así una persona podía transmitir a su pareja la periodontitis por medio del beso.

No obstante, según David Herrera, la periodontitis no es contagiosa directamente, depende de si la otra persona es susceptible de padecer la enfermedad y además la transmisión requiere un periodo largo de tiempo.

Así, la transmisión de la periodontitis es más probable en parejas estables, y los dentistas deberán valorar, según Herrera, la salud periodontal de los familiares del paciente.

De momento, ha indicado dicho doctor, no se han realizado estudios sobre si la periodontitis se podría transmitir indirectamente mediante objetos como tenedores, cucharas o vasos.

Según datos de la campaña "48 horas de salud bucodental" realizada por una empresa del sector, un 50 por ciento de la población adulta padece alguna enfermedad periodontal, y un 96'4 por ciento de la población de entre 35 y 44 años y un 97'8 por ciento de entre 65 y 74 tiene algún problema en las encías.

La periodontitis es la enfermedad crónica más extendida del mundo y en Cataluña las personas mayores tienen la peor salud periodontal de toda España, porque sólo un 1 por ciento de las personas de entre 65 y 75 años tienen las encías sanas, frente a un 2'2 por ciento de la media de España.

Esta enfermedad, que afecta sobre todo a los adultos, provoca lesiones irreversibles y consiste en una inflamación alrededor del diente que afecta a su soporte y destruye las fibras de las encías que unen el diente al hueso.

Siempre antes de la periodontitis se padece gingivitis, una inflamación de las encías provocada por la acumulación de bacterias que puede hacer que las encías sangren y tengan un color rojizo.

La gingivitis se puede curar y prevenir con el uso continuado del cepillo de dientes, pero en España existe poca prevención de estas enfermedades de las encías y según el Libro Blanco "La salud bucodental en España. Odonto-estomatología 2005" la periodontitis se mantendrá en las cifras actuales o aumentará en los próximos años.